La economía estadounidense termina 2025 estable, pero muchos estadounidenses luchan

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La economía estadounidense resistió un 2025 turbulento, marcado por conflictos comerciales, inestabilidad del mercado y un cierre federal sin precedentes, mostrando una durabilidad sorprendente. Sin embargo, la resiliencia económica no se traduce en una prosperidad generalizada, ya que muchos ciudadanos enfrentan preocupaciones financieras persistentes de cara a 2026.

Señales mixtas en los datos económicos

Los informes económicos oficiales se reanudaron la semana pasada después de un retraso causado por el prolongado cierre del gobierno. Aunque las cifras estaban ligeramente distorsionadas debido al cierre, pintan una imagen de estancamiento en lugar de colapso.

  • La creación de empleo se mantuvo moderada, aunque el desempleo aumentó.
  • El gasto minorista se mantuvo estable, pero el crecimiento de los salarios se desaceleró.
  • La inflación disminuyó pero se mantuvo en un nivel elevado.

Esta combinación de indicadores es más favorable que las predicciones pesimistas hechas a principios de año, que anticipaban una inflación severa o una recesión debido a las políticas comerciales del presidente Trump.

Crecimiento del PIB y tendencias a largo plazo

Los datos preliminares sugieren que el Producto Interno Bruto (PIB), que mide la producción económica total, se expandió a un ritmo fuerte en el tercer trimestre. Las cifras para todo el año, previstas para principios de 2026, probablemente mostrarán un crecimiento ajustado de aproximadamente el 1,5% para 2025. Esta desaceleración a partir de 2024 es significativa, pero evita una recesión en toda regla.

Por qué esto es importante: La economía estadounidense ha demostrado ser notablemente flexible frente a las crisis, pero los beneficios no se distribuyen equitativamente. Si bien la producción general sigue siendo positiva, muchos estadounidenses todavía luchan contra la seguridad laboral y los salarios estancados. Las señales económicas contradictorias subrayan un problema más profundo: el crecimiento por sí solo no garantiza la prosperidad para todos.

El costo humano de la incertidumbre económica

A pesar de la estabilidad a nivel macro, muchas familias siguen profundamente preocupadas por su futuro financiero. La combinación de altos costos de vida y lento crecimiento salarial crea una situación precaria para millones de estadounidenses. Esta disparidad entre las cifras económicas principales y la experiencia vivida pone de relieve una brecha cada vez mayor en riqueza y oportunidades.

De cara al futuro: La capacidad de la economía para resistir las crisis es clara, pero el desafío ahora es garantizar que el crecimiento se traduzca en beneficios tangibles para todos los ciudadanos. El foco debe pasar de la simple resiliencia a la prosperidad inclusiva.