Google planea reintroducir un color rosa vibrante, denominado “baya”, para su próximo teléfono inteligente Pixel 10a, según el confiable filtrador de dispositivos móviles Roland Quandt. Este movimiento se produce cuando la compañía se prepara para lanzar el dispositivo económico a mediados de febrero, antes del lanzamiento de su predecesor, el Pixel 9a.
Opciones de color y demanda del mercado
Además del esperado tono “baya”, el Pixel 10a también estará disponible en obsidiana (negro), niebla (gris claro) y lavanda. La decisión de incluir el rosa es notable, dada su constante popularidad entre los usuarios de Pixel. Como señala Abrar Al-Heeti, reportero senior de tecnología de CNET, incluso con fundas que cubren el dispositivo, una elección de color atrevida puede elevar un teléfono de una herramienta utilitaria a una declaración personal.
Competidores como Apple y Samsung ofrecen habitualmente opciones de color rosa en sus líneas, lo que la convierte en una inclusión lógica para la asequible serie Pixel de Google. El propio Google ha experimentado previamente con tonos rosados: el Pixel 9 y 9a presentaban un tono brillante de “peonía”, mientras que el 9 Pro tenía un acabado de “cuarzo rosa” más tenue. La serie Pixel 10 carece actualmente de un tono rosado.
Lanzamiento anticipado y especificaciones
La fecha de lanzamiento prevista para mediados de febrero es anterior a la de los modelos anteriores. El Pixel 9a se lanzó a mediados de marzo del año pasado y estará disponible el 10 de abril.
Si bien el Pixel 10a vendrá en opciones de almacenamiento de 128 GB y 256 GB, las filtraciones sugieren que no contará con una actualización de hardware significativa. Es probable que el dispositivo conserve un diseño similar al Pixel 9a y es posible que no incorpore el último chip Tensor G5 de Google. Esto indica que el Pixel 10a se centrará principalmente en la asequibilidad en lugar de en mejoras innovadoras de rendimiento.
Las opciones de color del Pixel 10a y su lanzamiento anticipado demuestran la capacidad de respuesta de Google a la demanda de los consumidores y su compromiso de mantener un punto de entrada accesible al ecosistema Pixel. La falta de actualizaciones importantes de hardware refuerza el posicionamiento del dispositivo como una alternativa económica.
