Spotify y Liquid Death lanzan una urna de cremación con música

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La compañía de bebidas Liquid Death y Spotify han colaborado para crear Eternal Playlist Urn, un producto único diseñado para reproducir música para los difuntos. La urna, con un precio de $495, cuenta con un altavoz Bluetooth incorporado y es recargable a través de USB-C. Sólo estarán disponibles para la compra 150 unidades.

Un producto morbosamente innovador

Liquid Death, conocida por su marketing vanguardista y sus sabores de bebidas de temática oscura como “Berry It Alive” y “Severed Lime”, desarrolló la urna como una respuesta irónica a la quietud convencional de la muerte. La declaración de la compañía destaca el propósito del producto: permitir que los muertos escuchen su música favorita por la eternidad.

Cómo funciona

La urna está diseñada para quienes prefieren mantener los restos cremados en exhibición o reproducir música durante la disposición final. El altavoz Bluetooth integrado en la tapa se conecta de forma inalámbrica, lo que garantiza que el difunto pueda disfrutar de una lista de reproducción ininterrumpida.

Generador de listas de reproducción eternas de Spotify

Además de la urna física, Spotify ofrece un “Generador de listas de reproducción eterna” dentro de su aplicación móvil. Los usuarios responden una serie de preguntas sobre su “ambiente eterna” preferida y sus preferencias fantasmales para crear una lista de reproducción personalizada. Los resultados no tienen necesariamente una temática sobre la muerte, sino más bien una selección de pistas adaptadas al gusto musical del usuario.

La broma detrás de esto

La colaboración sirve como un comentario de humor negro sobre la muerte y el consumismo. Si bien las urnas generalmente se asocian con reverencia y duelo, este producto les infunde un toque divertido e irreverente. La idea de una urna con música probablemente sea una broma, aunque algunos pueden encontrarla como un tributo apropiado para las personas amantes de la música.

La Eternal Playlist Urn es un producto provocativo que traspasa los límites de las experiencias posteriores a la vida, ofreciendo una forma única de garantizar que, incluso en la muerte, la música nunca se detenga.