El alcance cada vez menor de X: por qué las principales organizaciones están abandonando la plataforma

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El panorama digital está cambiando y, para muchas organizaciones destacadas, las matemáticas de las redes sociales ya no cuadran. La Electronic Frontier Foundation (EFF), una organización sin fines de lucro líder en derechos digitales, anunció su salida de X (anteriormente Twitter), uniéndose a un creciente éxodo de redacciones, académicos e instituciones públicas.

Las matemáticas del declive: una caída dramática en el alcance

La decisión de la EFF de abandonar X después de casi dos décadas está impulsada por una asombrosa disminución de la visibilidad. Según la gerente de redes sociales de la organización, Kenyatta Thomas, la capacidad de la plataforma para amplificar su mensaje efectivamente se ha derrumbado.

El descenso estadístico es marcado:
En 2018: las publicaciones de EFF generaron entre 50 y 100 millones de impresiones por mes.
En 2024: Aproximadamente 2500 publicaciones producen solo alrededor de 2 millones de impresiones por mes.
La comparación: Una sola publicación en X hoy recibe menos del 3% de las vistas que un solo tweet publicado hace apenas siete años.

Para una organización sin fines de lucro que depende de la difusión de información sobre derechos digitales, estos rendimientos decrecientes hacen que la plataforma sea un uso ineficiente de los recursos.

Un patrón de salida

La EFF no es un caso aislado. Una ola de entidades de alto perfil ya se ha alejado de X, impulsadas por una combinación de integridad editorial y utilidad decreciente:
Editores de noticias: Medios como NPR, PBS, The Guardian y Le Monde han salido.
Motivaciones: Si bien algunos se marcharon debido a fricciones políticas (como NPR y PBS, que protestaron por ser etiquetados como “medios afiliados al estado”), otros citaron preocupaciones sobre el cambiante panorama político y los vínculos de liderazgo de la plataforma.
El cambio de contenido: Los observadores señalan que la participación de X está cada vez más dominada por personas influyentes de alto perfil en lugar de fuentes de noticias tradicionales. Por ejemplo, los datos sugieren que ciertas personas influyentes de derecha ahora cuentan con niveles de participación más altos que instituciones heredadas como The New York Times.

El “problema del tráfico”: vínculos versus interacción

Un debate central que actualmente divide a los expertos en tecnología es si X sigue siendo un impulsor viable del tráfico web.

Durante un intercambio reciente, la jefa de producto de X, Nikita Bier, argumentó que las redacciones fracasan porque usan la plataforma incorrectamente, tratándola como un mero titular en lugar de un espacio para la conversación. Sin embargo, analistas de datos como Nate Silver sugieren que incluso el uso “correcto” produce malos resultados.

“La conversión a tráfico externo es muy mediocre”, señaló Silver, señalando que mientras Twitter alguna vez envió aproximadamente el 15% de su tráfico, X proporciona un retorno mucho menor.

Esto se ve agravado por una investigación de NiemanLab, que indica que las publicaciones que contienen enlaces externos están experimentando una participación significativamente menor. Esto crea un problema para los editores: necesitan compartir enlaces para generar tráfico, pero el algoritmo de la plataforma parece penalizar esos mismos enlaces.

Por qué esto es importante para el ecosistema de los medios

Esta tendencia se produce en un momento precario para el periodismo digital. Los editores se enfrentan actualmente a una “tormenta perfecta” de presiones financieras:
1. Integración de IA: El aumento de los resúmenes generados por IA está reduciendo la necesidad de que los usuarios hagan clic para acceder a sitios de noticias originales.
2. Disminución de búsquedas y redes sociales: La disminución de las referencias de los motores de búsqueda tradicionales y de Facebook están reduciendo los ingresos.
3. Volatilidad de la plataforma: A medida que las plataformas cambian sus algoritmos y políticas de moderación, el alcance “garantizado” que alguna vez existió en las redes sociales se ha desvanecido.

La decisión de la EFF de permanecer en Facebook, Instagram y TikTok, a pesar de no respaldarlos, pone de relieve una estrategia de supervivencia: la diversificación. Se quedan donde está la gente, incluso si esas plataformas no son perfectas, porque X ya no ofrece el alcance necesario para sostener su misión.


Conclusión
El éxodo de las principales organizaciones de X señala un cambio fundamental en la economía de las redes sociales, donde la disminución del compromiso y los cambios algorítmicos están haciendo que la plataforma sea menos útil para las instituciones impulsadas por la información. Mientras los editores luchan por encontrar formas confiables de generar tráfico, la era de las redes sociales como principal motor de noticias parece estar desvaneciéndose.