Biomímesis suena como una palabra de moda que significa “copiar la naturaleza”. Pero es más que eso. Este es un camino directo hacia la ingeniería funcional. A veces, la solución más elegante no surge de la nada. Se encuentran en el suelo y se adhieren al pelaje del perro.
Considere los sujetadores de velcro. Úselo todos los días. Probablemente nunca te hayas preguntado de dónde surgió esta idea. No vino desde el banquillo. Proviene de caminar en Suiza.
Cómo la disrupción provocó una revolución
La historia comienza con Arctium lappa, también conocida como gran bardana. Esta planta es complicada. Da frutos puntiagudos. Estas púas terminan en pequeños ganchos elásticos. Si pasa un perro o una persona, las rebabas se enganchan.
No sólo se quedan. Se agarran. La flexibilidad del anzuelo evita que se rompa incluso si intentas sacudirlo. Las plantas utilizan este mecanismo para montar a los animales. Distribuya las semillas por todo el mundo. Es muy sencillo. Esto funciona. Es malo si usas ropa de lana negra.
Georges de Mestral notó esta irritación. Fue un inventor suizo. Lleva a su perro a pasear por los Alpes. Las rebabas se le pegaron a la ropa. Quedaron atrapados en el pelaje de su perro. Los separó. Una y otra vez.
La mayoría de la gente simplemente se encogería de hombros. El señor de Mestral sostuvo la rebaba bajo un microscopio.
Descubrimientos hechos con microscopio
Aquí es donde ocurre el cambio. Quería ver una columna recta. En cambio, vio millones de diminutos ganchos. Este diseño es ideal para fijación reversible.
Se dio cuenta de que podía recrear esto. Si puedes crear telas con ganchos y bucles, podrás imitar la naturaleza. No necesita pegamento. No necesita cremallera. Tenía un sujetador mecánico que es fuerte y fácil de quitar.
Esta técnica nació por curiosidad. Mirando cosas ordinarias. Desarrolló el primer prototipo. Fue crudo. Pero funcionó.
Patentar el diseño de la naturaleza
En 1951, de Mestral solicitó una patente. Esto no es sólo una idea. Esta es una aplicación mecánica especial. Llamó a la tela “Velcro”. Una combinación de terciopelo y ganchillo.
Hará falta tiempo para que el mercado se ponga al día. Las primeras versiones eran caras. Fueron duros. Sin embargo, no se puede negar su utilidad. El velcro está en todas partes hoy en día. zapatos. auriculares. Trajes espaciales. Es un elemento básico de la producción moderna.
Próxima generación de sujetadores
El diseño original aún se conserva. Pero también hay desventajas. Se ensucia. Hace un fuerte sonido de desgarro. Con el tiempo pierde agarre.
Los ingenieros biónicos no están hartos de las rebabas. Están trabajando en sujetadores de segunda generación. El objetivo de estos nuevos modelos es reducir la contaminación. Su objetivo es guardar silencio. Su objetivo es volverse más fuertes.
Damos por sentado los ganchos y bucles. No deberías. Es un recordatorio de que las mejores ideas suelen surgir al prestar atención a las pequeñas cosas. La próxima vez que su perro traiga rebabas a casa, no se las quite simplemente. Mira más de cerca.




























